Festival Internacional de Santander espacio abierto arte&cultura

Cuentan aquellos a quienes les alcanza la memoria que Santander, su Plaza Porticada y el Festival Internacional crearon momentos mágicos en la noche de la ciudad.
Aquél armazón de hierro y toldo fue como un primer espacio en las entrañas del cielo al que ascendían compases de música, danza y dramaturgia extraordinarios. Incluso hay quien recuerda una interpretación de la Novena Sinfonía de Beethoven que conmocionó a toda la ciudad.
¿Cómo así cuando La Porticada tenía un aforo reducido?
La magia escapaba al exterior porque no había amarre suficiente para tanta maravilla.
Desde aquí nos atrevemos a pedir recobrar el prodigio.
¿Cómo?
El Palacio de Festivales ha privado a la ciudad de ese don que se crea en libertad y se comparte. Entonces, ¿por qué no trasladar todo el artilugio itinerante y desmontable a las gradas del Parque de Las Llamas y realizar allí los ensayos que sean posibles para disfrute de los ciudadanos y que (tal y como introdujera Mahler en la Viena del siglo pasado) el precio de la entrada simbólica repercuta no solo en el recaudador sino también en los ejecutantes.
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Comentarios

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4 comentarios

  • mathilda
    17 de junio 09:45

    Un argumento muy bien razonado por ma1986.
    Creo que ambos comentarios llevan razón en cuanto a la reubicación de la sede en la Porticada. De hecho, he escuchado decir que al acontecimiento del verano se llamaba así por el público: Concierto en la Porticada, Danza en La Porticada, Festival de…
    Y no deja de ser paradójico que el Palacio de Festivales fuera sufrago por todos los ciudadanos mientras que el acceso se halle restringido a aquellos que quieran o puedan permitirse el pago de una entrada.
    Mayor peso aún para esta decisión si pensamos en el anillo cultural que se pretende crear en este lugar y lo impactante del repertorio fluyendo al aire libre ante la mirada de aquellos viajeros llegados a la bahía a través del ferry que, como peregrinos de este siglo, regresarían a sus países exclamando: Santanderescultura.

  • ma1986
    17 de junio 03:16

    Yo no he conocido, o mi mente no llega a recordar, la Porticada como sede del FIS pero apoyo totalmente esta idea. El problema del FIS es que es un evento elitista que se encierra entre cuatro paredes cuando debería ser un espectáculo para todos los ciudadanos de Santander acercandolo a todo tipo de públicos. Entiendo que no todas las actuaciones son posibles porque genera ingresos pero, entre tener la sala griega o la Argenta medio vacía cualquiera de los días menores, o la ciudad a rebosar de gente, de turistas, de vecinos de la ciudad y la región, me quedo con lo segundo y el dinero que se no genera de una forma se acaba generando de otra. El centro neurálgico del festival tiene que volver a ser la Porticada.

  • mathilda
    13 de junio 08:42

    Buen razonamiento, pero La porticada ha sido “tomada” en verano por espectáculos de cine al aire libre y conciertos en vivo de música actual, sin embargo El Sardinero parece, en lo tocante a arte, abandonado a su suerte. Y sobre todo, porque cuando a lo lejos diviso el elegante trazado de los Jardines de las Llamas, subconscientemente traslado a ellos la visión subyugadora de una Medea en el anfiteatro romano de Mérida.
    Cuestión de imagen impulsiva.

  • Carlo
    13 de junio 03:18

    ¿Y por qué a Las Llamas? Ya puestos, a la misma Porticada.

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