Saltar al contenido

CUENTAS CORRIENTES SOLIDARIAS

ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO: CUENTAS CORRIENTES SOLIDARIAS

El capitalismo es un sistema económico que se fundamenta en el dinero, la libertad de comercio y la propiedad privada. En una economía capitalista existen tres unidades básicas en la producción, distribución y consumo de bienes y servicios: familias, empresas y Estado.

Las familias ejercen un papel de consumidoras aunque también realizan una función productora cuando alguno de sus integrantes pertenece a la población activa laboral. Las empresas, por su parte, producen y distribuyen bienes y servicios que luego consumirán otras compañías (industria pesada y de bienes de equipo) o que van directamente a los particulares y el Estado (industria ligera o de bienes de consumo). El Estado, se encarga de regular la economía a través del marco legal y, en su caso, de garantizar la producción y distribución de unos bienes y servicios considerados esenciales (electricidad, agua corriente, defensa, sanidad, pensiones).

La pandemia del Covid-19 ha paralizado la actividad económica provocando una crisis sin precedentes, que se está traduciendo en el cierre de empresas, el aumento del desempleo por los ERES y ERTES con el consiguiente empobrecimiento de millones de personas y en la intervención del Estado en el rescate de la economía privada a través de exenciones y subvenciones a las compañías y ayudas o demoras de pagos a las familias.

La economía es la manera de entender la producción, distribución y consumo de los recursos materiales/servicios en una sociedad. En este contexto, en el marco de la crisis a la que nos vamos a ver abocados es urgente buscar soluciones para salir cuanto antes de la misma. Una de ellas podría ser la cuenta corriente solidaria, mecanismo que por un lado dinamizaría la economía privada y por otro permitiría una mejor distribución de la riqueza, permitiendo al Estado a su vez obtener más ingresos vía impuestos directos e indirectos y reduciendo las tensiones sociales en el país. Resumiendo, se revitalizaría una economía social de mercado.

Las cuentas corrientes solidarias se podrían plantear como solución a nivel de familias/amigos a pequeña y gran escala, a nivel de empresas/autónomos y a nivel altruista de ONG. Los bancos aquí tendrían un papel fundamental como motores de la economía. Veamos los tres niveles:

1º Cuenta solidaria familia/amiga. Formada por decenas, cientos o miles de personas. Cualquier particular podría hacer una donación simbólica mensual o puntual (5€, 20€, 100€, etc.) que se le desgravaría proporcionalmente en la declaración de la renta para las personas físicas (IRPF). A su vez, las personas o familias podrían sacar dinero sin interés de la misma mostrando en el banco una cartilla de desempleo, un carnet de discapacitado o pensionista con pocos recursos o un certificado de situación vulnerable expedido por los servicios de asistencia social. Este mecanismo, además de redistribuir la riqueza, permitiría aumentar el consumo de las capas más desfavorecidas de la población, lo que se traduciría en el aumento del beneficio de las empresas, la creación de puestos de trabajo y el surgimiento de nuevas empresas conforme unos sectores económicos vayan tirando de otros.

2º Cuenta solidaria empresa/autónoma. La manera de funcionar es similar a la de la cuenta solidaria familia/amiga pero a nivel empresarial. La empresas con beneficios podrían hacer donaciones voluntarias, que conllevarían las deducciones correspondientes en el ejercicio fiscal e incluso en el pago de ciertas tasas. Las compañías en peligro de cierre o los autónomos/Pymes que quisieran abrirse paso en el mercado podrían utilizar este recurso para subsistir o para conseguir capital inicial de despegue. La interrelación entre empresas a través de las cuentas solidarias dinamizaría la economía al diversificar el tejido productivo, hacer crecer la producción, posibilitar un aumento del empleo y por lo tanto del consumo, lo que las acabaría beneficiando a ellas y al resto de la sociedad.

3º Cuenta solidaria altruista (ONG). En este mecanismo, los particulares y las empresas podrían seguir haciendo donaciones con las consiguientes deducciones fiscales con destino a organizaciones no gubernamentales que posean un carácter altruista de tipo social, asistencial, medioambiental o cultural. Este trasvase de capital también serviría para corregir desajustes socio-económicos y ecológicos llevando a un mayor equilibrio dentro de la sociedad.

  • 10 visitas
  • 1 comentario
  • 0 votos
Creado por
josé maría del olmo
Estado del ciclo de vida
Evaluaciones de viabilidad

Aún no hay evaluaciones.

Puntuación promedio ~

Evaluaciones técnicas

Aún no hay evaluaciones.

Puntuación promedio ~

Comentarios

Para mantener la alta calidad de los contenidos, debes acceder para dejar un comentario

1 comentario

  • Hola, josé maría del olmo. Muchas gracias por participar en este concurso y explicar tan detalladamente el planteamiento de tu idea.

Las cookies nos permiten ofrecerte nuestros servicios y mejorar tu experiencia como usuario. Más información